P E P E jeans
26 de octubre de 2010
-Me da miedo decir algo equivocado...Te amo.
-Vuélvelo a decir.
-Te amo.
Y así es como comienza. Miedo. Miedo a lo desconocido, a lo inexplicable. Todo surge tan deprisa... Pero él, él...Ella no lo entiende. No quiere entenderlo. Él es así, alegre, espontáneo, romántico, loco, pasional...Su querido Step. Atrevido, inconformista, innovador, peligroso, violento...Sí, violento. Ya no sabe hacia dónde se equilibra la balanza. ¿Acaso es cierto? ¿Es el amor verdaderamente suficiente? No para ella. Ya no.
No quiere. No quiere ver la realidad, la suya, la de Step. Pero sí había cambiado. Por ella, lo hizo por ella. Tantos detalles, tanta atención, tantos momentos, tanta pasión...Tantísimo amor. Un amor que terminó. Ella así lo quiso, y él...él no podía. Como el pez que nada contra la corriente a pesar del cansancio que se apodera lentamente de su ser, pero lo hace, lucha con más fuerza. Esta vez no. Es distinto.
Ignorantes del camino que seguirían sus respectivas vidas, lo aceptan. Sin luchar. Tan sólo una vez más. No. Después, quizás...Pero será tarde, demasiado tarde. El tiempo. Un día más y un día menos. Incluso los eslabones más fuertes de una cadena sucumben al tiempo. La huella que el tiempo deja es inborrable.
Y cuando menos te lo esperas, sucede de nuevo. Otra vez se repite. El miedo, lo sientes. Cuando ya no recordabas sus embriagadores efectos en ti...vuelve y se apodera de ti. Miedo a lo desconocido, a lo inexplicable. Todo surge tan deprisa...Pero su olor, su mirada, su sonrisas, sus besos...son distintos ahora. No es ella. No es él. Bendita locura que vuelve de nuevo a mi, en otra cara y otra piel, pero vuelve.
No quiere. No quiere ver la realidad, la suya, la de Step. Pero sí había cambiado. Por ella, lo hizo por ella. Tantos detalles, tanta atención, tantos momentos, tanta pasión...Tantísimo amor. Un amor que terminó. Ella así lo quiso, y él...él no podía. Como el pez que nada contra la corriente a pesar del cansancio que se apodera lentamente de su ser, pero lo hace, lucha con más fuerza. Esta vez no. Es distinto.
Ignorantes del camino que seguirían sus respectivas vidas, lo aceptan. Sin luchar. Tan sólo una vez más. No. Después, quizás...Pero será tarde, demasiado tarde. El tiempo. Un día más y un día menos. Incluso los eslabones más fuertes de una cadena sucumben al tiempo. La huella que el tiempo deja es inborrable.
Y cuando menos te lo esperas, sucede de nuevo. Otra vez se repite. El miedo, lo sientes. Cuando ya no recordabas sus embriagadores efectos en ti...vuelve y se apodera de ti. Miedo a lo desconocido, a lo inexplicable. Todo surge tan deprisa...Pero su olor, su mirada, su sonrisas, sus besos...son distintos ahora. No es ella. No es él. Bendita locura que vuelve de nuevo a mi, en otra cara y otra piel, pero vuelve.
Porque cuando menos te lo esperas, aparece. Un resquicio de esperanza, un punto de luz, un torbellino de emociones que apenas recordabas, que creías extinguido para siempre...es dolor, es pasión...es amor. No todo estaba perdido.
25 de octubre de 2010
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